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Bitcoin es y será dinero: De reserva de valor a medio de intercambio
Por: Amílcar Ortega. Resumen Abstract Introducción Metodología Resultados Conclusiones Sobre el autor Referencias Pierre Rochard [@BitcoinPierre]. (4 de enero de 2025) The Bitcoin network finalized more than $19 trillion worth of BTC transactions in 2024, decisively proving that bitcoin is both [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/BitcoinPierre/status/1875378485881197025 Charlie Bilello [@charliebilello]. (9 de julio de 2025) Last 10 Years...Bitcoin $BTC: +39,900% NVIDIA $NVDA: +34,555% Tesla $TSLA: +1,621% Netflix $NFLX: +1,246% Microsoft $MSFT: +1,204% Amazon [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/charliebilello/status/1943063036526207488 Boyapati, V. (26 de febrero de 2018). The Bullish Case for Bitcoin. Vijayboyapati. https://vijayboyapati.medium.com/the-bullish-case-for-bitcoin-part-1-of-4-94087a70d9e8 Kalpokas, N., y Hecker, J. (2023). Guía fundamental de la investigación cualitativa - Parte 1: Conceptos básicos. ATLAS.ti Research Hub. https://atlasti.com/guides/qualitative-research-guide-part-1 Quirós Aguilar, N. y Corea Zúñiga, E. (2023). Bitcoin ya existe. Una evolución en la naturaleza del dinero. LOGOS, 4(1): 49-79 Farrington, A. (12 de octubre de 2021) The Separation Of Money And State. Bitcoin Times. https://bitcointimes.io/the-separation-of-money-and-state/ Ammous, S. (2018). The Bitcoin Standard: The decentralized alternative to central banking. Wiley. Block. (18 de julio de 2025) Policies to Unlock Bitcoin as Everyday Money. Block. https://block.xyz/inside/policies-to-unlock-bitcoin-as-everyday-money Bitcoin Ekasi [@BitcoinEkasi]. (31 de julio de 2025) Yo, @blinkbtc What's the record for largest number of outgoing transactions from a single wallet within less than an hour? [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/BitcoinEkasi/status/1950892167372628334 Nakamoto, S. (2008). Bitcoin: A peer-to-peer electronic cash system. bitcoin.org. Recuperado de https://bitcoin.org/bitcoin.pdf Próspero, E. (10 de noviembre de 2024) Michael Saylor: Is He Against Self-Custody And Bitcoin As A Medium of Exchange? Hackernoon. https://hackernoon.com/michael-saylor-is-he-against-self-custody-and-bitcoin-as-a-medium-of-exchange Stagg, D y O’Prey, D (febrero 2025) Bitcoin Payments - From Digital Gold to Everyday Currency. Breez. https://breez.technology/report/ Blink (s.f.) Off-ramps to use bitcoin around the world. Blink.https://www.blink.sv/en/off-ramps Alden, L. (julio 2025) The Rise of Bitcoin Stocks and Bonds. LynAlden. https://www.lynalden.com/bitcoin-stocks-and-bonds/ BTC Map (s.f) Top Countries: Insights into bitcoin adoption worldwide! BTC Map. Recuperado el 10 de julio de 2025 de https://btcmap.org/countries/leaderboard BTC Map [@btcmap]. (1 de agosto de 2025) DouBLe BrEaKiNG South Africa has just shot to the top of the Country Leaderboard on the back of [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/btcmap/status/1951291011629535639 Bitcoin Ekasi [@BitcoinEkasi]. (28 de mayo de 2025) Bitcoin is not inevitable. What is inevitable, it seems, is that nation states and corporations, especially in the USA, will [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/BitcoinEkasi/status/1927746180408037646 John Carvalho [@BitcoinErrorLog] (25 de junio de 2025) I am deeply sorry for my role in leading the Bitcoin world into the "tokens on Lightning" trap. I was [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/BitcoinErrorLog/status/1937779544225689718 Gladstein, A. (13 de agosto de 2024) Can Nostr Make Twitter's Dreams Come True? Reason. https://reason.com/2024/08/13/can-nostr-make-twitters-dreams-come-true/ Nostr.Band (s.f) Nostr Real Time Statistics. Nostr.Band. Recuperado el 10 de julio de 2025 de https://stats.nostr.band/ Alden, L. (julio 2024) The Power of Nostr: Decentralized Social Media and More. LynAlden. https://www.lynalden.com/the-power-of-nostr/ Próspero, E. (17 de abril de 2024) Próspera Adopted Bitcoin As a Unit Of Account! What Does It Mean For The World? Blink. https://www.blink.sv/blog/prospera-adopted-bitcoin-as-a-unit-of-account-hn Matteo Pellegrini [@matteopelleg] (25 de junio de 2025) After spending 10 years thinking about Money & Bitcoin, here's the simplest explanation I can come up with: Money is [Tweet]. Twitter/ X. https://x.com/matteopelleg/status/1940784848177975767
La naturaleza del Bitcoin.
Por: Samir Antonio El Jesser Guerra. Resumen Abstract Las criptomonedas son parte de nuestra realidad ¿Cómo se comporta el Bitcoin? Epílogo: Pragmatismo, intersubjetividad y Bitcoin Conclusiones Sobre el autor Notas al pie de página Referencias
IFEB PIENSA 2026
Segunda edición del concurso de Paper Académicos relacionados con Bitcoin.
Dinámica deflacionaria de Bitcoin frente a la Hiperbitcoinización: Libremercado y estabilidad de precios
Por: Juan Carlos Vérez Mato. Resumen Summary Introducción Metodología Revisión bibliográfica Modelo matemático Nota: Valores basados en g=2.5% (crecimiento). Fuente: Elaboración propia con datos del Banco Mundial (2025) y CoinMarketCap (2025). Datos “Rango externo usd” procede de fuentes externas (Axi, 2025; Finance Magnates, 2025; Changelly, 2025). Análisis: Validación con fuentes externas: Implicaciones para la hipótesis: Riesgos: Limitaciones: Relación con la literatura: Debo hacer una mención especial aquí al tipo de interés Bitcoin: En un sistema deflacionario, los tipos de interés reales ( r ) son siempre positivos debido a la apreciación de Bitcoin (en este caso): r=\dfrac{\Delta P_b}{P_b}+i Donde ( i ) es el tipo nominal, determinado por el mercado y probablemente bajo (~1%) debido a la probable reducción del endeudamiento en una economía Bitcoin (Krawisz, 2014). Si: \dfrac{\Delta P_b}{P_b} \approx 2.5\% Similar al crecimiento PIBw que denominabamos como “g”. Entonces: r\approx2.5\%+1\% \approx3.5\% Este tipo real positivo incentiva el ahorro, pero no elimina la inversión, ya que los sectores con retornos superiores al 3,5% (por ejemplo, tecnología o bienes escasos) siguen siendo muy atractivos. Comparado con economías basadas en oro (1870-1914), donde los tipos reales promediaron ~3% (Ammous, 2018), este resultado es coherente con un sistema deflacionario estable. Constituiría una guia de inversiones mas eficiente y acorde con las necesidades de consumidores y un nuevo acercamiento a los principios del libremercado (Hayek). Análisis comparativo Estudios de caso Resultados Discusión Conclusiones y recomendaciones Sobre el autor Referencias Ammous, S. (2018). The Bitcoin Standard: The decentralized alternative to central banking. Wiley. Banco Mundial. (2025). Indicadores de Desarrollo Mundial: PIB global. https://data.worldbank.org Bernstein. (2024). Crypto market outlook 2025. https://www.bernstein.com Binance. (2024). Hablemos del halving de Bitcoin y cómo entender el cambio deflacionario. https://www.binance.com Chainalysis. (2024). 2024 Global Crypto Adoption Index. https://www.chainalysis.com CoinDesk. (2023). El Salvador’s Bitcoin adoption: A case study. https://www.coindesk.com Cointelegraph. (2024). Bitcoin SMS transactions gain traction in Kenya. https://es.cointelegraph.com Cointelegraph. (2025). Institutional Bitcoin adoption in 2025. https://es.cointelegraph.com Danielsson, J. (2021). Hiperbitcoinización, ¿Un efecto positivo o negativo para la sociedad? https://www.bitcoin.com.mx FAO. (2024). Estadísticas mundiales de pesca. https://www.fao.org Gross, N. (2021). Bitcoin y el mito de la deflación. https://www.cipce.org Gerald P. O´Driscoll Jr (2016), Mises, L. v. 1971 The Theory of Money and Credit.https://www.elcato.org Krawisz, D. (2014). Hyperbitcoinization. Satoshi Nakamoto Institute. https://nakamotoinstitute.org Lagarde, C. (2021). Cryptocurrencies and central banking. https://www.ecb.europa.eu Livingston, A. (2025). Institutional buying fuels Bitcoin’s deflationary pressure. https://es.cointelegraph.com McKinsey & Company. (2024). Global retail trends 2024. https://www.mckinsey.com Mow, S. (2022). ‘Hyperbitcoinization’ is a few years away. https://www.coindesk.com Pew Research Center. (2024). Mobile technology adoption in 2024. https://www.pewresearch.org Rochard, P. (2019). Bitcoin’s economic implications. https://nakamotoinstitute.org Roubini, N. (2020). The risks of cryptocurrencies. https://www.project-syndicate.org Swan Bitcoin. (2024). MicroStrategy’s Bitcoin strategy. https://www.swanbitcoin.com OMC. (2024). World trade report: Retail sector. https://www.wto.org
Bitcoin y el Ciclo Global de Liquidez
Cómo un activo de oferta rígida responde a un sistema financiero dinámico. Por: Bárbara Stephanie Armas Rato. Introducción Comúnmente el Bitcoin ha sido analizado desde su carácter descentralizado, su oferta limitada y su fundamento criptográfico. Sin embargo, a medida incrementa su adopción, este activo se ha integrado gradualmente a infraestructuras financieras reguladas, por lo que su comportamiento ha empezado a reflejar no solo factores tecnológicos, sino también influencias macroeconómicas más amplias. En los mercados financieros actuales, la liquidez funciona tanto como magnitud monetaria como marco interpretativo: afecta expectativas, percepciones de riesgo y decisiones de portafolio. Esta dimensión cognitiva hace que activos volátiles puedan amplificar su respuesta ante expansiones o contracciones del ciclo financiero global. Este artículo examina si Bitcoin, más allá de su carácter idiosincrático, ya responde al ciclo global de liquidez. Para ello se construye un índice de liquidez global basado en los balances de los principales bancos centrales y se estima una beta móvil sobre los rendimientos del Bitcoin como proxy de su sensibilidad dinámica al ciclo. Los resultados permiten observar un incremento gradual en la sensibilidad de este criptoactivo ante las condiciones determinadas por el ciclo de liquidez, lo cual refleja una transición desde un comportamiento predominantemente idiosincrático hacia una dinámica que incorpora elementos del entorno macro financiero global. 1. El ciclo de liquidez y sus fundamentos macroeconómicos La liquidez global se entiende como la disponibilidad agregada de financiamiento internacional, resultado conjunto de la política monetaria de los bancos centrales y de la intermediación financiera privada a escala mundial. Esta visión coincide con la comparación clásica elaborada por Gurley y Shaw (1960) los cuales citan dos fuentes complementarias de liquidez: La relación entre ambas fuentes de liquidez determina por qué el sistema financiero global experimenta fases recurrentes de expansión y contracción, incidiendo directamente tanto en la valoración de activos como en la dinámica del ciclo financiero global. 2. ¿Por qué existen ciclos de liquidez? La liquidez global fluctúa de manera cíclica debido a tres mecanismos fundamentales: En conjunto, estos cuatro mecanismos explican la naturaleza recurrente del ciclo de liquidez global. La interacción entre la influencia de la política monetaria del centro financiero, el apalancamiento procíclico de los intermediarios internacionales, la necesidad permanente de refinanciar un sistema altamente endeudado y las respuestas cognitivas de los agentes ante cambios en riesgo y liquidez genera fases relativamente regulares de expansión y contracción financiera. Este proceso, se transmite de manera simultánea a los mercados internacionales, afectando la valoración de activos, los flujos de capital y las condiciones de financiamiento a nivel mundial. 3. ¿Qué implica el ciclo de liquidez para activos como Bitcoin? Los activos con oferta rígida, como Bitcoin, pueden mostrar episodios de mayor sensibilidad a las condiciones de liquidez global durante fases de expansión del mercado y entrada de nuevos participantes. Esta sensibilidad no compromete su naturaleza descentralizada, sino que refleja una etapa de integración creciente en el sistema financiero internacional. Dado que la oferta de Bitcoin es fija y no responde a ciclos monetarios, parte del ajuste frente a cambios externos ocurre temporalmente en el precio. Así, expansiones de liquidez pueden impulsar su demanda, mientras que condiciones más restrictivas tienden a generar correcciones más visibles. Este comportamiento no es propio de su diseño, sino del entorno en que se negocia. A medida que su adopción institucional ha aumentado, la demanda por Bitcoin incorpora factores macro financieros, sin perder su lógica monetaria independiente. Para comprender mejor cómo surgió esta interacción entre Bitcoin y las condiciones globales de liquidez, resulta útil revisar el proceso de integración financiera que tuvo lugar entre 2021 y 2025. Este periodo estuvo marcado por cambios estructurales en la infraestructura de mercado, el tipo de participantes y la naturaleza de los flujos de capital, los cuales explican por qué la sensibilidad al ciclo de liquidez emergió de manera gradual y no como un rasgo intrínseco del activo. A continuación, se presenta una cronología sintética que resume las etapas clave de esta transición. 2021–2022 Bitcoin entra en el radar institucional mientras el mundo opera con liquidez abundante: 2022–2023 — Tightening (1) global y convergencia macro: 2023–2025 — Institucionalización y dependencia de flujos: En conjunto, la evidencia histórica y empírica sugiere que el ciclo de liquidez global influye en Bitcoin principalmente durante fases de integración financiera acelerada, cuando nuevos participantes institucionales, cambios en infraestructura de mercado y episodios de abundancia o escasez de liquidez generan ajustes transitorios en su demanda. Estos efectos no modifican su naturaleza descentralizada ni su oferta rígida, pero sí pueden amplificar movimientos de precio en periodos donde la liquidez global actúa como catalizador de flujos de capital hacia activos escasos. En este sentido, el ciclo de liquidez no redefine a Bitcoin, sino que condiciona temporalmente la intensidad con la que el mercado valora su escasez y su rol emergente dentro del sistema financiero internacional. 4. Metodología: índice de liquidez y estimación de sensibilidad El objetivo fundamental de la metodología es cuantificar la integración dinámica de Bitcoin al sistema macrofinanciero global. Para abordar esta cuestión, se adoptó un enfoque en dos etapas. Esta aproximación permite capturar la transición de un comportamiento aislado a una potencial integración sistémica, tal como se detalla en las siguientes subsecciones. 4.1 Construcción del índice de liquidez Lt El índice de liquidez utilizado en este estudio se construye a partir de balances nominales de bancos centrales. No incorpora un ajuste por precios ni por demanda real de dinero, por lo que refleja liquidez pública en términos nominales. En mercados que ajustan vía precios, la liquidez real efectiva puede diferir de la nominal debido a variaciones en inflación, tasas reales y demanda de liquidez. Por tanto, los resultados deben interpretarse como sensibilidad frente a la liquidez nominal disponible en cada período. El índice se construyó a partir de la extracción y transformación siguientes variables: Pasos metodológicos: Matemáticamente el Z-score se encuentra representado por: L_t = \dfrac{\sum_{i=1}^{3} B_{i,t}^{USD}-\mu_L}{\sigma_L} donde (𝐵𝑖,𝑡 𝑈𝑆𝐷) representa cada balance convertido a dólares. La elección del Z-score justifica su uso al eliminar el sesgo de crecimiento estructural de los balances nominales, enfocando el análisis exclusivamente en las desviaciones cíclicas que impactan la valoración de activos volátiles. El Z-score de liquidez indica cuán extrema es la liquidez actual respecto a su promedio histórico, eliminando el crecimiento estructural. Valores positivos cercanos o superiores a +1.00 indican una expansión extrema de la liquidez. Valores cercanos a 0 señalan condiciones neutrales. Finalmente, valores negativos inferiores a -1.00 marcan una contracción severa de la liquidez. 4.2 Estimación de la beta de Bitcoin frente a la liquidez Para evaluar la sensibilidad dinámica de Bitcoin frente a las condiciones globales de liquidez, se estimó una beta móvil (rolling beta) que permite capturar cómo cambia esta relación a través del tiempo. En este estudio, la variable explicativa no corresponde a la liquidez en niveles, sino a su Z-score mensual, denotado como 𝐿𝑡 independientemente del crecimiento estructural de los balances. Este indicador normalizado mide la posición cíclica de la liquidez global. Fórmula general de la Beta: \beta_t = \dfrac{Cov(_{r_{BTC,t}},L_t)}{Var(L_T)} donde: rBTC: rendimiento logarítmico del precio del Bitcoin (4). Lt: Z-score del índice de liquidez global. Cov: covarianza entre Bitcoin y liquidez dentro de una ventana móvil (12 meses (5)). Var: varianza del Z-score dentro de la misma ventana. La beta móvil constituye así una medida del grado de integración de Bitcoin en el ciclo de liquidez internacional: El análisis cubre el período comprendido entre enero de 2021 y octubre de 2025, permitiendo observar la transición desde una etapa de participación minorista hacia un ecosistema crecientemente institucionalizado. 5. Resultados 5.1 El índice de liquidez revela un ciclo claro El índice construido muestra fases alternas de expansión y contracción coherentes con la teoría macro financiera. Cada fase presenta efectos diferenciados sobre activos financieros globales, incluido Bitcoin. El período 2021–2025 estuvo marcado por cambios significativos en las condiciones globales de liquidez. Tras la expansión monetaria excepcional posterior a la pandemia, caracterizada por balances récord de los bancos centrales y condiciones crediticias inusualmente laxas, el sistema financiero internacional entró en una fase de normalización que culminó en un endurecimiento monetario coordinado. A partir de marzo de 2022, la Reserva Federal inició el ciclo de alzas más agresivo en décadas, acompañado por el BCE y el Banco de Inglaterra, lo que redujo progresivamente la liquidez disponible y elevó las tasas reales a niveles positivos. Si bien en 2023 se produjo una breve estabilización, el retroceso en los balances de los principales bancos centrales y el menor apetito por riesgo resultaron en una tendencia contractiva más pronunciada desde mediados de ese año. Este ajuste, visible en el índice de liquidez a través de valores negativos persistentes desde junio de 2023, refleja una fase global de restricción monetaria en la que la oferta de liquidez se redujo mientras aumentaron las condiciones financieras adversas. 5.2 Análisis de la evolución de la beta móvil La trayectoria anual de la beta móvil refleja una transformación profunda en la manera en que Bitcoin responde al ciclo de liquidez global. Los resultados evidencian tres fases claramente diferenciadas: 2021–2022: Beta negativa o cercana a cero En estos dos primeros años, la beta se mantiene negativa en 2021 (–0,24) y prácticamente nula en 2022 (–0,03). Esto indica que: En este período, Bitcoin podía subir aun cuando el ciclo global se deterioraba, o caer incluso en entornos de liquidez expansiva, reflejando que las fuerzas internas del ecosistema prevalecían sobre los determinantes macroeconómicos. 2023: Punto de inflexión, la beta se vuelve positiva (0,001) y empieza a crecer En 2023, la beta cruza por primera vez a valores ligeramente positivos, aunque aún muy cercanos a cero. Más importante que la magnitud es el cambio de signo, que coincide con transformaciones estructurales del mercado: El paso a beta positiva indica que Bitcoin comienza a alinearse con el ciclo de liquidez y deja de comportarse como un activo puramente idiosincrático. 2024–2025: Beta creciente En 2024 la beta se eleva a 0,18, y en 2025 alcanza 0,43, el valor más alto del período estudiado. Este aumento coincide con los principales hitos de institucionalización: El aumento de beta refleja que Bitcoin ya se mueve de forma coherente con el ciclo global de liquidez, su precio responde más a expansiones o contracciones del Z-score de liquidez. La magnitud de la beta (0,43) sigue siendo moderada lo que muestra que Bitcoin aún no está completamente absorbido por el ciclo macro, pero su integración es progresiva. Conclusión En conjunto, los resultados aquí reflejados demuestran que entre 2021 y 2025 Bitcoin pasó de moverse casi exclusivamente por factores internos del ecosistema cripto a mostrar una sensibilidad más clara, aunque todavía moderada, frente al ciclo global de liquidez. Durante los primeros años, la relación con la liquidez internacional era débil e incluso contradictoria, algo que calza con un mercado poco profundo, muy fragmentado y todavía dominado por participantes minoristas. A partir de 2023, sin embargo, la beta empieza a cambiar de signo y a aumentar de forma más consistente. Este comportamiento coincide con la creciente institucionalización del activo: la discusión y posterior aprobación de los ETF spot, la mayor profundidad de mercado y la entrada de flujos profesionales ayudan a explicar por qué Bitcoin comienza a alinearse con las condiciones macrofinancieras globales. En 2024 y 2025 esta tendencia se mantiene, aunque sin llegar a niveles propios de un activo completamente integrado al sistema financiero internacional. Bitcoin queda, por ahora, en una especie de punto intermedio: mantiene rasgos de su lógica monetaria particular, pero al mismo tiempo su valoración empieza a responder con más claridad a las fases del ciclo de liquidez. La beta positiva es consistente con esto: en períodos de contracción de liquidez, los rendimientos tienden a debilitarse. El episodio de 2025 es un buen ejemplo, pues la menor liquidez global, sumada a expectativas más inciertas sobre la política monetaria de la Reserva Federal, contribuyó a una corrección significativa en el precio. En este proceso también influyen elementos más “cognitivos”, relacionados con cómo los mercados interpretan señales y ajustan su apetito por riesgo en entornos contractivos. Ahora bien, aunque la beta móvil de 12 meses ofrece una lectura intuitiva de estos cambios, también tiene límites importantes. No permite identificar causalidad ni asimetrías, y deja por fuera variaciones estructurales que probablemente estén presentes. Además, el uso exclusivo del Z-score de balances de bancos centrales capta solo la liquidez pública, dejando de lado componentes relevantes de la liquidez privada que la literatura discute desde hace años. De cara a futuros trabajos, valdría la pena avanzar hacia estimaciones más flexibles, por ejemplo, mediante modelos de espacio–estado con filtros de Kalman, que permiten una beta dinámica y la incorporación simultánea de distintos indicadores de liquidez. Aun con estas limitaciones, la evidencia acumulada apunta en una dirección clara: la relación entre Bitcoin y el ciclo global de liquidez ya no es marginal y se ha convertido en un elemento importante para entender su comportamiento en esta etapa de mayor integración financiera. Sobre la autora Bárbara Armas. Ganadora del primer lugar del concurso de artículos académicos de Bitcoin "IFEB Piensa 2025". Economista, PhD candidate en Ciencias Económicas. Especialista en banca, riesgos financieros y ciencia de datos. Se desempeña como docente en la UCAB, actual Global Blockchain Business Council (GBBC) Ambassador para Venezuela. Referencias Bank of Japan. (2024). Bank of Japan: Total Assets (JPNASSETS) [Data set]. FRED, Federal Reserve Bank of St. Louis. https://fred.stlouisfed.org/series/JPNASSETS Board of Governors of the Federal Reserve System. (2024). Assets: Total Assets (WALCL) [Data set]. FRED, Federal Reserve Bank of St. Louis. https://fred.stlouisfed.org/series/WALCL Bruno, V., & Shin, H. S. (2015). Capital flows and the risk-taking channel of monetary policy. Journal of Monetary Economics, 71, 119–132. https://doi.org/10.1016/j.jmoneco.2014.11.011 CoinMarketCap. (2024). Bitcoin historical price data (BTC/USD) [Data set]. https://coinmarketcap.com/currencies/bitcoin/ European Central Bank. (2024). ECB Weekly Financial Statement (ECBASSETSW) [Data set]. FRED, Federal Reserve Bank of St. Louis. https://fred.stlouisfed.org/series/ECBASSETSW Gurley, J. G., & Shaw, E. S. (1960). Money in a theory of finance. Brookings Institution. Howell, M. (2020). Capital Wars: The Rise of Global Liquidity. Palgrave Macmillan. Kahneman, D., & Tversky, A. (1979). Prospect theory: An analysis of decision under risk. Econometrica, 47(2), 263–291. https://doi.org/10.2307/1914185 Rey, H. (2013). Dilemma not trilemma: The global financial cycle and monetary policy independence. Proceedings - Economic Policy Symposium, Jackson Hole, Federal Reserve Bank of Kansas City, 1–42. Notas al pie de página (1) Tightening: proceso mediante el cual un banco central reduce la liquidez del sistema financiero, típicamente elevando tasas de interés o contrayendo su balance. (2) Aunque el índice de liquidez empleado en este estudio refleja únicamente la liquidez pública observable, derivada de los balances de los bancos centrales, es importante reconocer que no incorpora la liquidez privada generada de forma endógena por el sistema financiero. Como plantean Gurley y Shaw (1960), la liquidez efectiva combina dinero externo creado por la autoridad monetaria y dinero interno creado mediante crédito y apalancamiento. Por ello, el índice aquí utilizado debe interpretarse como una aproximación a la liquidez pública global, entendiendo que no captura plenamente la dinámica del crédito internacional ni del dinero interno. (3) FRED: Federal Reserve Bank of St. Louis. (4) Se utilizó la serie diaria de BTC/USD proveniente de CoinMarketCap, exportada directamente desde su historial oficial de precios. La serie se agregó a frecuencia mensual seleccionando el precio de cierre del último día disponible de cada mes. Esto garantiza consistencia temporal con el índice de liquidez, construido también en frecuencia mensual. (5) Se utilizó una ventana móvil de 12 meses, lo que permite capturar la evolución progresiva de la sensibilidad de Bitcoin al ciclo de liquidez.
¿Está a salvo la «Propiedad Verdadera» en Bitcoin? Un análisis
Por: SalvaZ. Resumen Abstract Introducción Marco Jurídico: Bitcoin y la «Propiedad Verdadera» Criterios definitorios de la «Propiedad Verdadera» ¿En qué fallaron las invenciones previas a Bitcoin? Sistema de incentivos de Bitcoin Operativa en Bitcoin Intractabilidad Posibles amenazas Conclusión Sobre el autor Agradecimientos Referencias Notas al pie de página
Instituciones frágiles, bloques sólidos: insolvencia estructural bancaria frente a Bitcoin.
Solidez matemática frente a promesas. Por: Gonzalo López de Ayala y Diez de Rivera. Resumen Summary Introducción La arquitectura bancaria temporánea Fondos en la garantía de depósitos: ¿Garantía institucional o insolvencia estructural? Bitcoin y el modelo de garantía técnica; las reservas y la base monetaria Confianza delegada vs confianza autónoma Conclusión Sobre el autor Abreviaturas Referencias Notas al pie de página
El interés de los políticos por Bitcoin: El caso de Donald J. Trump
Por: Nancy Quirós Aguilar y "Kenobi". Introducción La aparente contradicción Bitcoin y los Estados Caso de Donald J. Trump Conclusiones Referencias Notas a pie de página Anexo
¿Y si Foucault hubiese conocido Bitcoin?
Poder, resistencia y “compliance” en la era del blockchain. Por: Roberto Hung. (@robertorhungc) Créditos de imagen. Obra: Meta logo de poder 005 Autor: Efraín Ugueto 2016 IG @efrainuguetoz Acrylic on canvas Resumen Abstract Introducción y metodología 1. Propósito e intención del ensayo. Filosóficas reflexiones personales y necesarias advertencias. 2. Mi acercamiento a Michel Foucault y su invitación a escribir estas líneas. 3. Y apareció Bitcoin… 4. El Poder. Particular objeto de estudio de Foucault. 5. Entre la disciplina, el biopoder y la biopolítica. 6. Sobre la resistencia al poder. 7. Bitcoin y Blockchain: entre el poder y la resistencia. La transparencia y la criptografía: el nuevo panóptico descentralizado. 8. La cultura del “compliance” una nueva y peligrosa forma de vigilancia, docilidad y biopoder. El surgimiento de la industria de la abyección y la servidumbre moderna. 9. De la cultura de la autoridad a la cultura de la justificación y la verificación. De la cultura de la vigilancia a la cultura de la responsabilidad. 10. A modo de conclusión. Repensar el poder, la resistencia y la libertad en la era digital. Sobre el autor Notas al pie de página Referencias
El Origen de Bitcoin: ¿Hubiera Existido Sin la Crisis de 2008?
Por: Alejandro Cortés Ortiz. Resumen Abstract Introducción El Contexto Histórico: El Camino Hacia Bitcoin Análisis de la Tesis: Bitcoin Sin Crisis Análisis Hipotético: La Persistencia del Patrón Oro Implicaciones Económicas y Dinámicas de Mercado Desarrollo Tecnológico e Innovación Lecciones para la Evolución Monetaria Conclusiones finales Sobre el autor Referencias
Bitcoin como Protocolo de Paz: Arquitectura de consenso para soberanía digital y justicia descentralizada.
Bitcoin y Economía. Política Monetaria y Soberanía Por: Tomás Prieto Moraleda. Resumen El presente ensayo propone una lectura del protocolo Bitcoin como arquitectura pacificadora dentro del nuevo paradigma tecnológico de la descentralización. Partiendo de la “Paradoja Moral de Bitcoin formulada por Jason Lowery (2023) [1]”, se plantea que Bitcoin transforma el modo en que la humanidad gestiona el conflicto por la riqueza y el poder. Frente a los modelos estatales tradicionales, que protegen la soberanía monetaria mediante estructuras coercitivas (ejércitos, control monetario centralizado), Bitcoin introduce un sistema programado de incentivos algorítmicos basado en prueba de trabajo (PoW), teoría de juegos y transparencia computacional. A través de un análisis multidisciplinar —filosófico, jurídico, conflictológico y tecnológico—, se sostiene que Bitcoin puede entenderse como un protocolo de paz en el sentido kantiano y galtungniano, al sustituir estructuras de dominación por sistemas consensuales de gobernanza digital. El trabajo contextualiza este nuevo orden lex criptográfica dentro del marco de los sistemas ODR [2] (Online Dispute Resolutions) y explora su convergencia con la mediación sistémica y el equilibrio de Nash. Asimismo, se discute el impacto geopolítico de Bitcoin como catalizador de nuevas formas de soberanía monetaria, su incidencia en la estructura financiera internacional y sus potenciales limitaciones. Finalmente, se concluye que el protocolo Bitcoin, más allá de ser una herramienta monetaria, representa un cambio civilizatorio con implicaciones profundas en la paz, la justicia y el diseño institucional del siglo XXI. Palabras clave Introducción A la luz de estas teorías, Bitcoin puede concebirse como un protocolo pacificador. Por un lado, refleja la visión kantiana de una paz perpetua a través de estructuras programáticas que limitan la arbitrariedad y promueven la autonomía individual en la esfera monetaria. Por otro, encarna la paz positiva de Galtung al eliminar una fuente de violencia estructural —el monopolio coercitivo sobre el dinero— devolviendo a los individuos control soberano sobre su patrimonio digital. De igual modo, Bitcoin resuena con la filosofía de la no violencia de Gandhi [7] y otros pacifistas, ya que busca transformar la lucha por los recursos (dinero) en cooperación voluntaria protegida por código. En última instancia, la emergencia de Bitcoin apunta a un nuevo paradigma normativo que algunos autores denominan Lex Criptográfica, un sistema de reglas descentralizado donde “el código es ley” (Lessig, 2006) [8]. Este marco regula las interacciones económicas en el ciberespacio no mediante el uso de la fuerza o la autoridad central, sino a través de algoritmos y consensos verificables por todos. En las siguientes secciones se examinará cómo Bitcoin implementa principios de resolución de conflictos similares a los de los sistemas ODR [9] (Online Dispute Resolutions), creando una arquitectura de justicia digital sin intermediarios. Se analizará su capacidad para desafiar pacíficamente los monopolios tradicionales de poder (la violencia estatal, la emisión monetaria y la centralización institucional) y las implicaciones de este desafío para la paz sistémica global. Finalmente, se discutirán las limitaciones y desafíos que enfrenta Bitcoin en su aspiración pacificadora, antes de presentar las conclusiones del estudio. Metodología Resultados Bitcoin como sistema de resolución descentralizada de conflictos (ODR algorítmico) Los sistemas ODR (Online Dispute Resolutions) son mecanismos sociotécnicos diseñados para resolver disputas en línea sin recurrir a tribunales tradicionales. Su valor radica en lograr consenso sin autoridad central, apelando a la eficiencia, la transparencia y la inmutabilidad (Katsh & Rifkin, 2001). El protocolo Bitcoin, aunque concebido originalmente como sistema monetario, cumple funcionalmente con muchas premisas de un ODR: establece reglas consensuadas, ejecutadas por código, verificadas por pares globalmente y resistentes a la manipulación. En lugar de jueces o mediadores humanos, es la red distribuida de nodos la que valida y reconcilia las transacciones, actuando como un “árbitro” algorítmico. Bitcoin puede analizarse, así como una arquitectura de gobernanza algorítmica para la resolución de disputas monetarias. Su estructura técnica—basada en la cadena de bloques, la criptografía de clave pública y la minería competitiva PoW [10] — garantiza que los actores involucrados (usuarios, nodos, mineros, desarrolladores) interactúen en un entorno donde el conflicto potencial es absorbido y transformado por el propio diseño del sistema, (reglas y decisiones codificas y ejecutas en el software). Cada bloque minado representa una validación colectiva de transacciones previas, selladas criptográficamente y aceptadas por consenso de la mayoría (Roubini N. 2019). Este modelo previene disputas ex ante: las posibilidades de desacuerdo o fraude (por ejemplo, el doble gasto de una moneda) se reducen drásticamente, pues el protocolo no permite registrar transacciones incompatibles con su historial inmutable. En términos prácticos, Bitcoin disminuye la litigiosidad inherente a los sistemas financieros tradicionales, donde a menudo surgen conflictos por arbitrariedad humana, opacidad contractual o cambios unilaterales de condiciones. Un aspecto central en este ODR descentralizado es la eliminación de la necesidad de confianza en intermediarios. Siguiendo el lema Cypherpunk “Don’t trust, verify”, Bitcoin sustituye la confianza interpersonal o institucional por verificación matemática. Todos los participantes pueden comprobar por sí mismos las reglas y el estado de la contabilidad común, sin depender de promesas de terceros. Esto confiere al sistema un carácter neutral y objetivo muy distinto al de los mecanismos tradicionales de resolución de conflictos, donde las partes deben confiar en la imparcialidad de un mediador (corruptible) o en la ejecución de un fallo jurisdiccional, que aún favorable siempre llega tarde. Desde la perspectiva de la Lex Criptográfica, Bitcoin inaugura un nuevo corpus normativo digital en el que la regulación del comportamiento (en este caso, las transferencias de valor) se logra mediante la arquitectura misma del sistema. Como anticipó Lawrence Lessig, “el código es ley” en el ciberespacio (Lessig, 2006), y el código de Bitcoin establece condiciones estructurales que hacen impracticables la corrupción, la coacción o el engaño en las transacciones económicas ordinarias. En este sentido, las normas contenidas en el protocolo Bitcoin operan como una Lex Mercatoria contemporánea del mundo digital: reglas autónomas que permiten intercambios pacíficos de valor a escala global. Es útil contrastar a Bitcoin con ODR clásicos para apreciar sus ventajas únicas. Tabla 1 resume comparativamente las diferencias fundamentales: Tabla 1. Comparativa entre ODR tradicional y el consenso de Bitcoin. Fuente propia 2025. Como muestra la tabla, una diferencia clave es que mientras los ODR tradicionales buscan resolver conflictos tras su aparición, Bitcoin busca evitar que surjan muchos conflictos financieros, estructurando de antemano un sistema de reglas claras y acuerdos automatizados. Además, la resistencia a la censura y la ausencia de jerarquías en Bitcoin le otorgan una resiliencia institucional sin precedentes: no existe un punto único de falla ni riesgo de captura por parte de una autoridad. En suma, el protocolo es su propio árbitro y tribunal, lo que constituye la esencia de su potencial transformador en materia de justicia y paz digital, (justicia autocompositiva descentralizada). Mecanismos de consenso, teoría de juegos y no violencia programada El consenso distribuido en Bitcoin se mantiene gracias a una estructura de incentivos cuidadosamente diseñada, creando un equilibrio cooperativo entre participantes originalmente egoístas. Este diseño puede entenderse en términos de teoría de juegos: la red Bitcoin configura un equilibrio de Nash en el cual la estrategia dominante para todos los actores es cumplir las reglas honestamente. Los mineros compiten por obtener recompensas de bloque, pero dicha competencia ocurre dentro de parámetros predeterminados por el protocolo. Cualquier intento de desviarse de las reglas (por ejemplo, incluyendo transacciones no válidas o tratando de duplicar un pago) conllevaría casi con total certeza una pérdida económica para el infractor: desperdicio de energía y tiempo de cómputo sin recompensa y riesgo de que sus bloques sean rechazados por la mayoría. En consecuencia, la opción racional óptima es cooperar con el protocolo. La racionalidad individual (buscar maximizar el beneficio propio) queda alineada con el bien colectivo (seguridad y veracidad de la cadena) mediante incentivos económicos y criptográficos, logrando que el consenso se sostenga sin necesidad de coerción externa. Este mecanismo refleja una forma de no violencia programada: Bitcoin desalienta activamente el comportamiento deshonesto o agresivo (como ataques a la red) haciendo que dichos actos no sean rentables. La prueba de trabajo (PoW) implementa una forma de resistencia pacífica contra ataques al sistema monetario: en lugar de desplegar fuerza militar o violencia para proteger la integridad del dinero, Bitcoin “responde” a los posibles atacantes con un muro computacional costoso de superar, pero enteramente defensivo. Lowery (2023) destaca esta paradoja moral: mientras los Estados modernos gastan un 2-3% de su PIB en ejércitos y aparato coercitivo para resguardar su riqueza nacional, Bitcoin asegura un sistema monetario global con aproximadamente 0,1% del consumo energético mundial, sin incurrir en costo humano directo. En palabras del propio Lowery, “hemos reemplazado el coste humano por el recibo de la luz”. Así, la energía eléctrica y el cómputo reemplazan, en buena medida, a la pólvora y los soldados como garantes de la seguridad patrimonial. Aunque el consumo energético de Bitcoin es significativo, su naturaleza es fundamentalmente defensiva y pacífica, alineándose con el principio de “no violencia” de Gandhi. La aparente contradicción de gastar tanta energía para la paz se resuelve al comprender que este gasto computacional constituye un mecanismo ético de sustitución de la violencia por cálculo: es un precio pagado en electricidad para evitar un precio mucho mayor pagado en sangre y conflicto armado (Lowery, 2023). Cabe mencionar que, según algunos análisis comparativos, el consumo energético anual de Bitcoin (estimado cerca de 114 TWh) es inferior a la mitad del consumo combinado de la industria bancaria global y la del oro. En efecto, un informe de Galaxy Digital (2021) [11] calculó que los sistemas bancarios tradicionales consumen del orden de 240 TWh al año en infraestructura, centros de datos, sucursales y ATMs, mientras que la minería de oro consume alrededor de 240 TWh también, ambos valores muy superiores al de la red Bitcoin. Si bien estas comparaciones tienen limitaciones, sirven para contextualizar el debate: la paz estructural que Bitcoin promete tal vez justifica su gasto energético si con ello reduce la necesidad de gastos bélicos o la dependencia en sistemas financieros opacos. En cualquier caso, la transición de la minería Bitcoin hacia fuentes de energía renovable y eficientes será clave para sostener en el tiempo la legitimidad moral de este protocolo como herramienta de paz sostenible, algo que ya está ocurriendo. Bitcoin y la paz estructural: Desafiando monopolios de poder Si entendemos la paz positiva como aquella que elimina la violencia estructural (Galtung, 1996), entonces Bitcoin exhibe un poderoso potencial de paz estructural al desafiar pacíficamente tres monopolios tradicionales cuya concentración de poder ha sido fuente histórica de conflictos y desigualdades. Estos son: (1) el monopolio de la violencia física legítima por parte del Estado, (2) el monopolio de la emisión monetaria y política monetaria, y (3) la centralización de las instituciones y la autoridad en la toma de decisiones colectivas. A continuación, se analiza cada uno de estos ejes: 1. Desafío al monopolio estatal de la violencia El sociólogo Max Weber definió el Estado moderno por su monopolio legítimo de la violencia física. En el ámbito monetario, este monopolio se manifiesta en que la protección de la riqueza nacional y la imposición de un orden económico se garantizan, en última instancia, mediante fuerza coercitiva (leyes, policías, ejércitos). Bitcoin representa la primera alternativa viable a ese paradigma tradicional de seguridad basada en la fuerza. Su red consigue un entorno seguro para las transacciones sin recurrir a la coerción física en absoluto. Cada transacción en Bitcoin se verifica y asegura mediante criptografía y consenso voluntario, no mediante policías o amenazas de fuerza. Esto significa que 100% de las transacciones en la red Bitcoin son pacíficas por diseño: no requieren que ninguna autoridad confíe en la violencia para su cumplimiento. En Bitcoin, la seguridad programática sustituye a la seguridad armada (Lowery J. 2023). La integridad del sistema no depende de agentes armados que impongan sanciones, sino de garantías criptográficas y reglas autoejecutables. Si bien la red debe defenderse de posibles ataques (doble gasto, ataques del 51%, etc.), su enfoque es no violento: la prueba de trabajo hace que cualquier ataque requiera tal cantidad de esfuerzo computacional y gasto energético que actúa como barrera disuasoria, un equivalente digital de las murallas defensivas, pero sin contraatacar activamente. Esta forma de defensa pasiva encaja con la noción de “arma de disuasión pacífica”: Bitcoin resiste agresiones no mediante violencia contra el agresor, sino volviéndose tecnológicamente inexpugnable. Además, Bitcoin elimina la intermediación forzosa [12] en las transacciones económicas. En el sistema tradicional, para transferir valor se depende de bancos centrales, bancos comerciales y otros intermediarios respaldados en última instancia por la potestad coercitiva del Estado. La red Bitcoin permite transacciones peer-to-peer sin intermediarios, de modo que ningún actor puede forzarse en medio de una transacción ni extraer coactivamente valor (por ejemplo, mediante confiscaciones o bloqueos de cuentas arbitrarios). En suma, Bitcoin supone una suerte de secesión monetaria pacífica: individuos y comunidades pueden ejercer soberanía monetaria (Radziwill A.M. 2015) al margen del monopolio estatal, sin necesidad de insurrección violenta, simplemente adoptando un protocolo alternativo. 2. Ruptura del monopolio de emisión monetaria El control estatal (o de bancos centrales autónomos) sobre la emisión de dinero ha sido fuente de enorme poder político y, a la vez, de conflictos socioeconómicos. La capacidad de emitir moneda fiduciaria y gestionar la política monetaria permite a Estados y élites financieras influir en la distribución de riqueza, a veces de forma arbitraria o en beneficio propio, generando desigualdad sistémica e inflación que erosiona la paz social y crea pobreza estructural. Bitcoin rompe radicalmente con este monopolio al introducir una emisión monetaria descentralizada, programática y predecible. Sus reglas de creación de nuevos bitcoins (emisión limitadamente decreciente, corte a la mitad cada cuatro años, tope final de 21 millones) están predefinidas en el código y no pueden ser alteradas por ningún actor particular, por poderoso que sea. Esta emisión programática elimina la arbitrariedad en la creación de dinero: no hay posibilidad de “imprimir” más monedas según conveniencias políticas de corto plazo. La transparencia total de la política monetaria de Bitcoin (cualquiera puede verificar en tiempo real cuántos bitcoins existen y la tasa exacta de emisión) contrasta con la opacidad o complejidad de los mecanismos de los bancos centrales. Al no depender de la confianza en autoridades monetarias, se reduce un potencial foco de conflicto: la sospecha permanente sobre manipulación, corrupción o incompetencia en la gestión del dinero. En términos de paz positiva, esta democratización monetaria devuelve equidad al sistema: todos los participantes acceden en igualdad de condiciones a las reglas monetarias, sin privilegios de emisión para unos pocos. Se promueve así una cierta justicia económica (equidad programática), donde la estabilidad del valor no depende de la buena fe de terceros, sino de un contrato social codificado y autoejecutable. Al impedir la inflación descontrolada y la devaluación arbitraria (fenómenos que históricamente han detonado malestar social y violencia), Bitcoin ataca las raíces de un tipo de violencia estructural financiera, fomentando la confianza en el sistema económico de un modo novedoso. 3. Descentralización institucional y autonomía comunitaria El tercer gran monopolio que Bitcoin desafía es el de la institucionalidad centralizada. En las estructuras políticas y económicas actuales, la toma de decisiones y la administración de justicia suelen estar concentradas en instituciones jerárquicas (gobiernos, organismos internacionales, grandes corporaciones financieras). Esta centralización crea puntos únicos de fallo y abre la puerta a abusos de poder, corrupción o captura institucional por intereses particulares, lo que erosiona la paz y la justicia ciudadanas. Bitcoin [13] cuestiona la necesidad de dicha centralización institucional al demostrar que es posible coordinar a millones de personas en torno a reglas comunes sin una autoridad central de mando. Su gobernanza distribuida –basada en el consenso comunitario de desarrolladores, mineros, nodos y usuarios– es un experimento inédito de toma de decisiones colectiva transparente y abierta. En Bitcoin no existe un consejo directivo, un CEO ni una “cabeza” que pueda ser coaccionada o corrompida para cambiar las reglas en favor de alguien. Cualquier cambio significativo en el protocolo requiere una adhesión masiva de la comunidad, lo que en la práctica garantiza una gran estabilidad de las normas fundamentales (y a la vez dificulta cambios no consensuados ampliamente). Este modelo de consenso social-tecnológico produce una resistencia a la captura institucional: es extremadamente difícil que un grupo minoritario imponga modificaciones nocivas al protocolo sin perder legitimidad y usuarios. En términos de paz, la eliminación de puntos únicos de fallo (por ejemplo, ya no hay un banco central cuya mala praxis afecte a todos, ni un organismo único que pueda “caer” y derrumbar el sistema) fortalece la resiliencia y minimiza las posibilidades de colapso repentino o crisis inducidas por decisiones centralizadas erróneas. La auditoría pública constante es otro aspecto: al ser la blockchain completamente pública y verificable, existe una transparencia radical que previene la corrupción y la manipulación escondida. Ninguna transacción ni emisión monetaria pasa desapercibida, a diferencia de sistemas estatales donde a menudo hay poca rendición de cuentas. Por último, la autonomía comunitaria se ve potenciada: grupos y ciudadanos pueden apoyarse en Bitcoin para construir economías locales o redes de intercambio sin esperar permiso de autoridades, lo cual empodera a la sociedad civil y reduce la dependencia de aparatos estatales potencialmente coercitivos o fallidos (Lunaticoin & Contreras, 2024) [14]. En un escenario hipotético, incluso se podría reimaginar la función tributaria y de provisión de bienes públicos sin recurrir a la coacción fiscal tradicional, mediante modelos voluntarios y automatizados basados en criptoactivos, eliminando así una fuente de fricción coercitiva entre ciudadanos y Estado. En conjunto, estos tres desafíos constituyen una “ruptura pacífica” de monopolios que parecían incuestionables. Bitcoin actúa como tecnología de transformación social al ofrecer alternativas no violentas a estructuras de poder que históricamente han originado conflictividad: sustituye ejércitos por algoritmos, bancos centrales por código transparente, y jerarquías por redes distribuidas. Las implicaciones para la paz global de esta triple ruptura son profundas, como se resume en la Tabla 2 a continuación: Tabla 2. Monopolios tradicionales vs. enfoque de Bitcoin e implicaciones para la paz. Fuente propia 2025. Al romper simultáneamente estos tres monopolios del poder tradicional, Bitcoin abre la puerta a una pacificación estructural de las relaciones económicas. Se reducen los conflictos derivados del control monopólico del dinero (guerras de divisas, sanciones económicas unilaterales, expolios inflacionarios), se elimina o suaviza cierta violencia institucional sistémica (imposición mediante fuerza) y se previenen abusos de poder centralizados (fiscalidad confiscatoria). En la medida en que adoptemos un sistema donde la confianza se base en leyes matemáticas y consensos voluntarios —y no en la coacción—, nos aproximamos a la visión kantiana de estructuras que hagan posible una paz perpetua. Mediación sistémica, consenso y prevención de conflictos Los principios de mediación sistémica en la conflictología sostienen que la paz sostenible se construye creando subsistemas sociales que restablezcan equilibrios y canales de comunicación en los conflictos (Lederach, 1998). Bitcoin puede interpretarse como uno de estos subsistemas pacificadores: un espacio de interacción donde millones de participantes coordinan expectativas económicas sin necesidad de una autoridad coercitiva, logrando equilibrios dinámicos. Antonio Tula (2015) [15] señala que la paz se logra cuando los sistemas alcanzan un equilibrio homeostático mediante consenso, algo análogo a lo que ocurre en la red Bitcoin gracias al mencionado equilibrio de Nash. Cada nuevo bloque minado y aceptado por la mayoría representa un micro-acuerdo global: todas las partes (mineros, nodos, usuarios) lo incorporan como verdad compartida, manteniendo el sistema en armonía pese a los intereses individuales divergentes. Bitcoin incorpora así un modelo de justicia autocompositiva (Prieto T. & De la Torre, 2023) [16]. en términos legales: las “disputas” sobre la validez de transacciones se resuelven internamente por las propias partes siguiendo reglas preestablecidas, sin intervención externa. Esto se asemeja a la noción de justicia donde las partes en conflicto llegan por sí mismas a la solución (como en mediación), solo que en Bitcoin dicha autocomposición ocurre de forma automática a través de contratos inteligentes. Cada participante acepta las mismas normas y cualquier intento de desviarse es neutralizado por la red, llevando a que el único camino viable sea la cooperación. Este fenómeno previene activamente la escalada de conflictos: al no haber discrecionalidad ni discriminación (las reglas son iguales para todos, sin importar quién seas), se eliminan causas comunes de disputa como trato injusto o falta de acceso. Desde la perspectiva de la prevención de conflictos, Bitcoin cumple varios criterios de lo que sería un sistema pacífico por diseño: garantiza reglas equitativas (normas claras y aplicables universalmente), acceso universal (cualquiera con conexión puede participar, no hay barreras excluyentes más que las tecnológicas básicas), ausencia de discriminación (la red no distingue por identidad, origen o estatus), y promueve una especie de justicia autocompositiva en la que todas las partes (nodos) contribuyen y acuerdan el estado final de las transacciones Estos atributos reflejan las condiciones que, según la filosofía de paz, reducen la probabilidad de conflictos violentos en sociedades: igualdad ante las normas, inclusión de todos los actores interesados y mecanismos de diálogo/consenso institucionalizados. Para valorar el impacto concreto de Bitcoin en la paz económica, podemos considerar algunos indicadores empíricos emergentes: Estos indicadores sugieren que Bitcoin tiene un impacto tangible en reducir ciertas formas de violencia económica: abarata la transferencia de valor (quitando presión a una potencial fuente de conflicto como las remesas costosas), protege patrimonios en entornos volátiles (evitando conflictos asociados a crisis financieras) y trae al sistema a quienes estaban fuera (minimizando la frustración social por exclusión). En última instancia, Bitcoin está facilitando lo que el activista de derechos humanos Alex Gladstein [17] ha llamado “una vía de escape” para individuos bajo regímenes opresivos o sistemas financieros injustos. Al ofrecer una economía paralela global sin censura, donde los ahorros no pueden ser devaluados ni confiscados arbitrariamente, el uso de este protocolo previene la violencia gubernamental ejercida a través del control financiero (Gladstein, 2018). Desde la adopción legal de Bitcoin en El Salvador hasta proyectos rurales en África que permiten acceso a Bitcoin vía SMS (Machankura), se acumulan ejemplos de su efecto pacificador: reduce la dependencia de poblaciones vulnerables de estructuras económicas que a menudo las oprimían, devolviéndoles autonomía. Limitaciones y desafíos para la paz con Bitcoin A pesar de su evidente potencial como arquitectura de pacificación social, Bitcoin enfrenta importantes desafíos y limitaciones que matizan su alcance. Es crucial reconocerlos para no caer en una visión tecnoutópica ingenua y para orientar futuras mejoras. Entre los retos principales destacan: En resumen, ninguno de estos desafíos invalida el potencial de Bitcoin como protocolo de paz, pero sí señalan áreas que requieren atención y desarrollo continuo. La exclusión digital debe mitigarse con educación e infraestructuras asequibles; el debate energético debe encararse con datos y mejoras técnicas (p.ej., migración a energías renovables, segunda capa de mayor eficiencia); la gobernanza debe mantenerse transparente y multiparte; y la comunidad, autoconsciente y abierta a la autocrítica, alejada de dogmas ideológicos. Proyecto Deius como Modelo Prospectivo de Resolución de Conflictos en Bitcoin Aunque todavía no existen casos plenamente implementados de justicia descentralizada sobre Bitcoin, resulta relevante destacar iniciativas pioneras como el proyecto Deius, que lidera Julio de la Torre y Francisco T. Prieto. El proyecto Deius propone la creación de una plataforma de resolución de conflictos civiles y mercantiles sobre tecnología Bitcoin, fundamentada en contratos inteligentes y modelos de gobernanza automatizada en capas superiores del protocolo (sidechain). Actualmente, Deius se encuentra en fase de captación de inversores, con su modelo arquitectónico y fundamentos teóricos recogidos en su white paper adjunto en el libro Bitcoin en la Justicia (Prieto FT &. De la Torre J. 2023). Aunque aún no ha sido desplegado como piloto, Deius representa un ejemplo avanzado de cómo aplicar los principios de transparencia, incentivos algorítmicos y ausencia de intermediarios que caracterizan a Bitcoin—con potencial para transformar la administración de justicia y fomentar prácticas más justas, abiertas y resistentes a la corrupción. Su mención como caso prospectivo ilustra las posibilidades de desintermediación judicial y empoderamiento ciudadano que abre la tecnología descentralizada, anticipando un futuro en el que las disputas puedan resolverse a través de protocolos de consenso de forma autocompositiva. Conclusiones Bitcoin representa una implementación práctica de ideales de paz y justicia propuestos por diversos pensadores, trasladados al ámbito tecnológico aún sin ser conscientes. A lo largo de este ensayo hemos argumentado que Bitcoin, lejos de ser únicamente una herramienta financiera o una innovación tecnológica, constituye en esencia un protocolo de paz estructural. Su diseño técnico —descentralizado, resistente a la censura, transparente y basado en consenso— permite resolver de forma algorítmica uno de los grandes focos de conflicto en la historia humana: el acceso, el control y la distribución de la riqueza. Puede decirse que Bitcoin integra en su arquitectura principios de distintas visiones clásicas de la paz: realiza la aspiración kantiana de una paz perpetua al crear una suerte de “república monetaria” global regida por leyes universales (el código) en lugar de la fuerza; contribuye a la paz positiva galtungniana al eliminar formas de violencia estructural (censura financiera, inflación arbitraria, exclusión bancaria); encarna la no violencia gandhiana al reemplazar la coerción por resistencia pasiva (Proof of Work como escudo en vez de espada); y ejemplifica la justicia autocompositiva de los modelos ODR al propiciar que las “disputas” económicas se resuelvan por consenso interno de las partes sin necesidad de árbitros externos. En este sentido, el protocolo demuestra que la paz económica no requiere coerción, sino estructuras que hagan de la cooperación pacífica la opción más beneficiosa para todos. Bitcoin ofrece un entorno donde la cooperación voluntaria se alinea con el interés propio, y donde la confianza emana de la verificación colectiva y la transparencia radical, en lugar de la imposición. Es, en palabras del ex-CEO de Twitter Jack Dorsey [18], una herramienta que podría “ayudar a crear la paz mundial”, al corregir un nivel fundamental —el sistema monetario— de tal modo que muchas disputas y desigualdades se atenúen desde la base (Dorsey, 2021). Por supuesto, queda camino por recorrer para que el potencial de Bitcoin se despliegue plenamente como instrumento de paz positiva. La comunidad internacional deberá enfrentar las mencionadas limitaciones: cerrar la brecha digital para que la revolución descentralizada sea inclusiva; asegurar que el crecimiento de Bitcoin se realice de forma ecológicamente sostenible; continuar descentralizando y fortaleciendo la gobernanza del protocolo frente a cualquier concentración; y fomentar un discurso abierto y constructivo que evite convertir a Bitcoin en un dogma. No basta con que la tecnología sea potente si no es accesible, justa y adaptable. Para terminar, el surgimiento de Bitcoin nos invita a reimaginar conceptos fundamentales de soberanía, derecho y valor desde una óptica pacifista. Nos encontramos ante la posibilidad de institucionalizar nuevos valores —autonomía individual, cooperación sin coacción, transparencia absoluta— en el tejido mismo de nuestra economía digital. Bitcoin, con todas sus virtudes, ha puesto sobre la mesa la idea de que una Constitución de Paz puede estar escrita en lenguaje de programación, ejecutada por miles de nodos alrededor del mundo, garantizada no por soldados sino por matemáticas. Es un paradigma emergente de organización social donde la justicia ya no proviene de jueces, ni la confianza de autoridades, sino de un consenso descentralizado verificable por todos. En conclusión, Bitcoin puede considerarse efectivamente un “Protocolo de Paz” en la medida en que fomenta la autonomía, la justicia y la cooperación global sin necesidad de recurrir a la violencia ni a la coerción. Si la modernidad erigió la paz sobre equilibrios de poder armado y contratos políticos frágiles, la era de la criptoeconomía vislumbra la posibilidad de cimentar la paz en equilibrios de incentivos y contratos algorítmicos sólidos. “Arreglas ese nivel fundamental y todo lo que está por encima mejora de manera dramática... Mi esperanza es definitivamente la paz”, afirmaba Dorsey en 2021 al referirse a Bitcoin. Quizá estemos ante un cambio de era: de la pax armada a la pax algorithmica, un nuevo orden pacífico sustentado por la tecnología descentralizada y la voluntad libre de sus participantes. Las próximas décadas dirán hasta dónde es capaz de llegar esta visión. Sobre el autor Tomás Prieto Moraleda (Granada, 1965) es jurista, conflictólogo y escritor especializado en criptoeconomía y sistemas de justicia descentralizados (ODRs). A lo largo de su trayectoria ha desarrollado una línea de pensamiento propia en torno a la Justicia Descentralizada, combinando saberes jurídicos clásicos con el potencial disruptivo del protocolo Bitcoin. Es coautor del libro Bitcoin en la Justicia. DEIUS: un caso práctico de justicia descentralizada (2023), donde presenta junto a Julio de la Torre el proyecto DEIUS, una propuesta pionera para la resolución de conflictos en el ciberespacio basada en blockchain, inteligencia artificial y Economía Phi. Defensor de un nuevo paradigma de gobernanza digital, Prieto explora en sus trabajos las relaciones de consenso, soberanía individual y tecnología, bajo una visión pacifista y humanista. En sus artículos y ensayos —publicados en su Newsletter, blogs y en obras como 12 Teorías que aplican en Bitcoin (2024)— desarrolla la idea de Bitcoin como un protocolo de paz y herramienta de transformación social. Su enfoque integra filosofía política, ética, conflictología, teoría de juegos y mediación sistémica. Es cofundador del Proyecto jurídico-tecnológico DEIUS (Decentralized Iustitia) y participa activamente en foros de innovación y divulgación. Su obra combina pensamiento crítico, compromiso social y una decidida apuesta por un futuro descentralizado, libre y pacífico para todos, basado en el consenso humano. Bibliografía [Nota] El siguiente Ensayo es una adaptación para el concurso, del documento “Paper de Paz” publicado por el mismo autor de forma anónima y compartido en redes sociales en formato PDF: https://1drv.ms/b/s!Aor86_7PhuRDpr4wjtlXmGP96ojk2Q [1] Lowery, J. (2023). Softwar: A novel theory on power projection and the national strategic significance of Bitcoin. Tesis doctoral, Massachusetts Institute of Technology (MIT). [2] Katsh, E., & Rifkin, J. (2001). Online dispute resolution: Resolving conflicts in cyberspace. Jossey-Bass. [3] Antonopoulos, A. M. (2015). Mastering Bitcoin: Unlocking Digital Cryptocurrencies (2ª ed.). O’Reilly Media. Antonopoulos, AM (2015). Dominando Bitcoin: [Desbloqueando las criptomonedas digitales]. [4] Kant, I. (1795). Zum ewigen Frieden [Sobre la paz perpetua]. 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Cómo la antifragilidad de Bitcoin posibilita el surgimiento de las tesoreras de Bitcoin
Por: Lucas Fernández Sutil Resumen Abstract Introducción Metodología Antifragilidad Bitcoin como propiedad absoluta incensurable Dominancia fiscal y soberanía del Estado Bitcoin como activo neutral en el comercio internacional En un año tan convulso, han sido muchos los rumores sobre una posible desdolarización. Innumerables bancos centrales han ido incrementando sus compras de oro y desde los BRICS, daba la impresión de que iban a abandonar el dólar de un día para otro. Nada más lejos de la realidad, a la hora de la verdad, los hechos han demostrado lo contrario. Entre el incremento del uso de las monedas referenciadas (stablecoins) y la ausencia de libertad de movimiento de capitales y dinamismo económico, no se vislumbra una posible alternativa al dólar. Ante esta situación de tensión entre bloques geopolíticos, Bitcoin cobra importancia al permitir el comercio entre partes, mediante un activo que nadie controla, al contrario que el resto de divisas locales. Fuente: (Arslanalp et al., 2024). No se debe confundir el hecho de que en 25 años se ha reducido levemente el porcentaje de reservas mundiales en dólares (figura 2), con que nos acerquemos inexorablemente a una huída del dólar. Este fenómeno probablemente se deba más al crecimiento comercial de países como China e India. A pesar de que estos países representan porciones significativas de la economía mundial, el dólar sigue siendo y muy probablemente seguirá siendo el rey de las divisas. La razón detrás de este hecho es que el sistema Eurodólar tiene unos efectos de red enormes. Por ejemplo, es el mejor sistema en el que se puede crear crédito gracias al uso del mejor colateral actual (USD y Bonos de EE. UU.), así como la red más conveniente para mutualizar y absorber riesgos financieros (Quevedo Sánchez, 2025). Asimismo, las monedas referenciadas, lejos de reducir el uso y demanda de dólares, lo están aumentando. Estos nuevos pasivos financieros son una extensión más del sistema Eurodólar, la diferencia es que no usan exclusivamente la infraestructura bancaria, que está más constreñida regulatoriamente, ellas usan a su vez los raíles de internet, como Bitcoin. Este aspecto les permite extender sus tentáculos mucho más rápido y lejos. La mayoría del mundo vive en países donde la represión financiera es la norma, para ellos, el dólar es la única salvación que conocen. Tether es uno de los mayores tenedores de deuda pública estadounidense y una empresa tremendamente rentable más rentable (O’Donnell, 2024). Esto se debe a que brinda un servicio crucial para un gran número de personas, acceso a dólares en un entorno digital más allá de los EE. UU. y sin necesidad de emplear imperativamente las vías bancarias. Las stablecoins buscan intermediar los saltos entre la dimensión puramente digital y la infraestructura bancaria. Su ascenso, por tanto, es imparable, así se refleja en la figura 3. Fuente: CoinGecko (s.f.). Tether ha anunciado recientemente que se integrará en la Red Lightning de Bitcoin (Lindrea, 2025), esta acción es un síntoma: Tether sabe que el activo real y neutral del ciberespacio es Bitcoin y ellos quieren ser el aceite que engrase ese activo que cuenta con una oferta inelástica y volatilidad inherente. Quieren ser ellos los que limen sus asperezas y de momento, lo están consiguiendo ya que, siguen siendo la moneda referenciada más demandada, con diferencia, según se observa en la figura anterior. ¿Por qué Bitcoin es la única alternativa creíble? ¿Cómo funcionan las tesoreras de Bitcoin? Fuente: Strategy (2025) A partir de 2025, las conferencias de resultados de MSTR ponían a disposición del inversor una gran cantidad de contenido y explicaciones sobre las nuevas métricas, así como los diferentes escenarios para el futuro de Bitcoin. Dos de las imágenes más llamativas estaban relacionadas con la rentabilidad esperada anual de Bitcoin hasta el año 2045 y qué porción ocuparía en el total de activos mundiales. Lo curioso de estas imágenes es que en los escenarios realistas y pesimistas, Bitcoin obtendría unas rentabilidades anualizadas considerablemente inferiores a las pasadas, lo cual tiene sentido. Sin embargo, ocuparía en torno a entre un 7% y un 2 % de los activos totales en el mundo, lo cual, si valoramos a Bitcoin como un lugar donde aparcar cierta parte de nuestro patrimonio al margen de las garras del Estado, estos números no resultan en exceso descabellados. Fuente: Strategy (s.f.) Tras haber planteado los posibles escenarios, el siguiente aspecto es comprender que MSTR ofrece diferentes productos acorde al apetito y características de los diversos inversores que existen en muy variados mercados; desde renta variable, fija, derivados, materias primas, etc. Gracias a esa amalgama de productos, puede satisfacer a infinidad de inversores a los que les ofrece rentabilidades relacionadas con Bitcoin, pero con menor volatilidad, lo que le permite ir aumentando su BPS. Saylor suele comparar a su empresa con una refinería de Bitcoin y en base a lo explicado anteriormente, el símil resulta acertado. Estos productos se pueden ver en la figura 7. Fuente: Strategy (2025) Su nueva estructura aporta flexibilidad, versatilidad y estabilidad a la empresa en su conjunto. Le otorga también más capacidad para soportar grandes bajadas del precio de Bitcoin. Para que MSTR esté en verdadero riesgo de quiebra, el precio de Bitcoin ha de caer abruptamente y mantenerse en esos niveles durante un largo periodo de tiempo. Por lo que, si bien esta estrategia no está libre de riesgo, no es descabellado constatar que es más favorable que la tenía en el anterior mercado bajista. Además, cuenta con más armas para seguir incrementando su BPS. Un resumen de la estrategia de MSTR, así como del resto de BTCTC, es que con mayor o menor acierto, mejor o peor operativa, tratarán de arbitrar la inferior adopción o uso de Bitcoin actual, respecto a la del futuro. Si estiman que existen motivos para que la demanda de Bitcoin continúe creciendo ante la situación desarrollada en apartados anteriores, buscarán extraer la rentabilidad que aportará Bitcoin en ese periodo, a cambio de ofrecer instrumentos con diferentes rentabilidades y volatilidad a sus clientes. En definitiva, el objetivo de este artículo no consiste en dilucidar si el modelo de negocio de las tesoreras no tiene fugas. Lo que se pretendía explicar en este apartado es cómo gracias a las propiedades inherentes y ganadas de Bitcoin, tiene sentido que las tesoreras hayan dado el primer paso sobre un protocolo como este y no otros. La estructura que ya han creado es difícilmente replicable en otros protocolos y el tiempo dirá si alguna de las estrategias es sostenible. Las BTCTC simplemente demuestran que Bitcoin vive y progresa, y que ni somos capaces de concebir qué será lo siguiente que se construya sobre él. Resultados Conclusiones Sobre el autor Referencias Notas al pie de página
Bitcoin y pensiones en Venezuela: alternativa libertaria ante el colapso del Estado de Bienestar
Por: Maria Estela Mangia. Resumen Palabras clave: soberanía económica, descentralización, vejez, crisis institucional, autonomía digital. Abstract Keywords: economic sovereignty, decentralization, aging, institutional collapse, digital autonomy. Introducción Para alcanzar estos objetivos, se adopta una metodología mixta, que articula revisión crítica de literatura, simulación de escenarios con asistencia de inteligencia artificial, y una aproximación teórica centrada en la descentralización financiera. Esta estrategia permite analizar con profundidad las posibilidades, límites y condiciones para el diseño de un sistema de pensiones basado en Bitcoin en Venezuela. Importa subrayar que este enfoque no pretende idealizar las criptomonedas, sino más bien explorar con rigor y sensibilidad su potencial como infraestructura emergente de protección social en contextos donde el Estado ha dejado de cumplir esa función. Se reconoce, además, que cualquier propuesta de este tipo requiere atender con seriedad sus riesgos, sus limitaciones tecnológicas y los principios éticos para una implementación verdaderamente justa y sostenible. En este sentido, el artículo se inscribe en una línea de investigación emergente que articula teoría monetaria crítica, innovación financiera y justicia intergeneracional en contextos de colapso institucional. Su propósito es repensar a Bitcoin no solamente como un activo especulativo o financiero, sino como una herramienta potencial para reconfigurar desde abajo las formas de sostén colectivo, autonomía económica y ciudadanía digital que hacen posible la vida digna en el siglo XXI. Revisión crítica de literatura Estudio de caso simulado Fuente propia y ChatGPT, 2025 Esta gráfica muestra cómo varía el valor acumulado de un fondo de pensiones gestionado en Bitcoin bajo tres escenarios de rentabilidad anual (5 %, 10 %, 15 %). Refuerza visualmente el argumento de que, incluso bajo condiciones conservadoras, el sistema de capitalización en BTC puede superar ampliamente los modelos tradicionales. Al final del período de acumulación, el sistema alternativo permitiría una pensión mensual hasta 84% superior frente al sistema tradicional indexado en bolívares o USD erosionado por inflación. Análisis y discusión Hacia un nuevo contrato social descentralizado Fuente propia, 2025 Organizaciones de base como nodos de confianza Fuente propia, 2025 Conclusiones Recomendaciones Sobre la autora Referencias Notas al pie de página
¿Por qué Bitcoin nunca será unidad de cuenta?
Por: Jorge M. Crego Santos. Y por qué eso no es un problema... ¿Qué es “unidad de cuenta”? Bitcoin es inherentemente volátil La trampa deflacionaria La respuesta a la pregunta Sobre el autor Referencias
Caso de estudio: El #RetoBitcoin365 como herramienta de inclusión financiera y educación descentralizada
Por: Daniel Pelaez. Resumen Abstract Introducción Contextualización del caso: El #RETOBITCOIN365 Metodología Resultados Discusión Conclusiones Sobre el autor Referencias
Bitcoin Municipal: La Paradoja de Descentralizar desde las Instituciones Públicas
Por: Ignacio Sancho Resumen Abstract Introducción Metodología Resultados Conclusiones Sobre el autor Referencias
Bitcoin y Estado. Una historia de violencia y confianza
De Dios abajo, cada cual vive de su trabajo. Por: Javier Maestre Índice
Misión
Misión del IFEB Nuestra misión es, generar, agrupar, preservar y proporcionar información precisa y clara sobre Bitcoin y su naturaleza, alentando una adopción y uso responsable, a través del pensamiento crítico. Creemos que comprender el poder de Bitcoin es esencial para que individuos, instituciones, corporaciones y Estados se preparen para la transición que se avecina.